1.1 — Cuento20/09/2021

Mariana

Mariana recurría a la tristeza para procrastinar.

Demasiado triste como para hacer ejercicio, decía mientras se detenía en la abdominal número siete.

Mariana tenía una sensación en el estómago, el pecho y la garganta que no la dejaba disfrutar.

Sentía ganas de llorar, pero no podía hacerlo aunque lo intentara. Estaba seca.

Llevaba unos meses con esa sensación de tristeza. Cansada del loop de su vida que no la llenaba en lo absoluto.

Buscaba refugio en pequeños momentos con sus amigos. Momentos de un fin de semana que le permitían olvidarse de sí misma y disfrutar de la vida.

Mariana quería escapar, quería desaparecer, quería ser alguien más, tal vez una versión de sí misma más en el futuro donde no tuviera que convivir con el cobijo de la mediocridad que ella misma había construido.